
"Por tanto, el que me oye y hace lo que yo digo, es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía su base sobre la roca. Pero el que oye y no hace lo que yo digo, es un tonto que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y la casa se vino abajo. ¡Fue un gran desastre!
Cuando Jesús terminó de hablar, toda la gente estaba admirada de cómo les enseñaba, porque lo hacía con plena autoridad, y no como sus maestros de la ley." (Mateo 7:24)
La casa representa la vida del hombre y mujer; la lluvia, los vientos, desbordes de ríos que golpean la casa, representan los problemas, dificultades, que vienen sobre la vida de nosotras las personas y, estos problemas que vienen a nuestras vidas, que son muchas veces como cuando una laguna se desborda y produce un gran derrumbe de lodo que puede arrasar todo lo que encuentra en el camino, incluso casas, personas, etc., afectando y ocasionanando un gran desastre en las vidas humanas y en general; esto ocurre cuando las vidas (casas) se encuentran edificadas sobre la arena y no sobre la roca que es Cristo, la Palabra de Vida. La "arena" es una base inadecuada para edificar una casa, sin embargo, la roca que es Cristo, es lo más seguro.
Cristo, es la Palabra Viva, el mensaje más seguro, más confiable, que una persona pueda tener como fundamento, guía a seguir. Así, el texto bíblico enseña que la persona que oye la Palabra y la pone por obra, le compara a un hombre prudente; sin embargo cualquiera que oye la Palabra y no la obedece, le compara a un hombre insensato.
Hay mensajes de toda clase, sentimentales, políticos, humanistas, religiosos, mercantilistas e individualistas que llegan a nuestras vidas.
¿A qué mensaje has decidido obedecer?